23 ene. 2014

La “tolerancia represiva” de la escuela de Frankfurt

Ya hemos hablado aquí de los dos conceptos rivales de tolerancia en la Ilustración europea de los siglos XVII y XVIII. Básicamente, los moderados predicaban una tolerancia limitada, todavía dentro de un marco teológico, mientras que un puñado de ilustrados radicales defendían la libertad filosófica y de expresión prácticamente sin restricciones. Se podría pensar que la izquierda política, bajo la etiqueta "movimientos sociales" y otras parecidas, es la auténtica heredera de la tradición "spinozista" a partir de la segunda mitad del siglo XX, pero no es así.

Para que que claro, Herbert Marcuse (1965):

No puede esperarse que nadie fomente la subversión contra sí mismo, pero en una democracia un tal derecho es atribuido al pueblo (es decir, a la mayoría del pueblo). Esto significa que los caminos no deben estar bloqueados y una mayoría subversiva pueda manifestarse, y si quedaron bloqueados por represión y adoctrinamiento, su reapertura puede exigir métodos claramente democráticos. Estos incluirían la supresión de la tolerancia a la libertad de expresión y reunión de grupos y movimientos que promueven orientaciones políticas agresivas, armamentos, chauvinismo, discriminación sobre los fundamentos de raza y religión, o que se oponen a la extensión de los servicios públicos, seguridad social, asistencia médica, etc. Además, la restauración de la libertad de pensamiento puede exigir nuevas y rígidas restricciones en las enseñanzas y en las prácticas de las instituciones educativas que, con sus mismos métodos y conceptos, sirven para cerrar la mente en el establecido universo de discurso y conducta, y excluyendo así a priori una valoración racional de las alternativas. Y en aquella medida en que la libertad de pensamiento implica la lucha contra lo inhumano, la restauración de tal libertad también implicaría intolerancia hacia la investigación científica en interés de mortíferos "disuasorios", de resistencia humana anormal bajo condiciones inhumanas, etc. Ahora voy a examinar la cuestión de a quien corresponde decidir en la distinción entre enseñanzas y prácticas liberadoras y represivas, humanas e inhumanas; ya he advertido que esta distinción no es cuestión de preferencia de valores sino de criterios racionales. 

Pues esta es la teoría de la tolerancia más influyente de la escuela de Frankfurt. En la práctica, bajo la etiqueta "lucha contra lo inhumano", es una justificación para la persecución violenta de cualquier punto de vista opuesto al conjunto de premisas humanistas y "científicas" defendidas por la escuela. La cancelación de cualquier punto de vista considerado no "emancipatorio". Marcuse dedicó este ensayo a sus alumnos de la universidad de Brandeis. La ideología de la turba estudiantil.